Reflexión sobre la huelga del profesorado asociado
Desde que hemos empezado el segundo cuatrimestre de este
curso, nos hemos chocado con un gran conflicto: la falta de contratación de
algunos profesores o la huelga de aquellos profesores asociados ya contratados.
El conflicto trata de una gran reivindicación por la mejora
de las condiciones laborales y el salario de los profesores asociados. Esta
reivindicación se refleja en una huelga indefinida que comenzó el día 29 de
Enero.
La precariedad que se impone sobre la educación no nos
afecta solo a los y las estudiantes. Los trabajadores y trabajadoras de la educación también salen afectados. Estos son el
profesorado asociado de la universidad que tienen un salario de miseria (poco
más de 5 euros la hora) y condiciones (como la temporalidad) precarias, cuando trabajan igual que cualquier otro profesor o profesora de la universidad independientemente de su formación o su contrato.
Cada vez hay menos educación pública. Igual que no interesa
pagar un sueldo digno a este colectivo de profesores y valorarlos y tratarlos
como se merecen, tampoco les interesa formar aulas con una cantidad moderada
para un buen aprendizaje; remunerar las prácticas profesionales que todos los
alumnos hacemos; cada vez es más alto el coste de las matrículas de acceso a la
universidad; y así podríamos seguir nombrando numerosas injusticias.
Es por estos motivos, entre otros, por lo que tenemos que apoyarlos en la huelga
y en cada movimiento que se proponga como alumnos que somos y como afectados del mismo modo que ellos.
No solo tenemos que pensar en nosotros como estudiantes en
el presente, sino en los futuros estudiantes que quieran acceder a la universidad
(en lo que pueden estar tu hermano o hermana, primo o prima o cualquier otra
persona). Las condiciones irán empeorando cada vez más si no nos movilizamos.
¡Luchemos por una educación de calidad!

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