CUIDADO CON LAS FORMAS.
El
otro día fui con una amiga a comprar un regalo de cumpleaños al centro, con la
casualidad de que entramos a una tienda y mientras estábamos ojeando bolsos
escuchamos una riña…como seres humanas que somos e inevitablemente cotillas acercamos
un poco la oreja. Una mamá y su hija, que apenas tendría los 9 años. Resulta
que la madre le dio una libreta suya
para que mientras buscaba ropa la niña se entretuviera, con la “mala suerte” que la niña dibujo en la tapa de dentro de la
libreta, cuando la madre dejó de mirar ropa y vio que su hija había rayado la
tapa de la libreta, comenzó a alterarse y estas fueron sus palabras:
- - Si es que no se para que te dejo nada, todo
lo estropeas
- - Estas en las nubes, no haces nada bien de
verdad.
Al
escuchar esto, mi amiga y yo nos miramos alucinadas:
- - Pobre niña madre mía. Así no se dicen las
cosas
- -La va a hundir
Estas
fueron nuestras palabras al escuchar aquello, mi amiga, que también estudia
trabajo social en la universidad de Alicante y yo nos sorprendimos con la
brutalidad que la propia madre le dijo aquello, puesto que, lo que le dijo a su hija en un futuro puede pasarle
factura. Todo aquello que las niñas o los niños reciban desde pequeños será determinante
para su personalidad. Estamos hablando del proceso de socialización o de la educación
recibida por parte de una madre, posiblemente por cosas como esas, la niña se
siente retraída en un futuro o llegue a desarrollar una personalidad de
inseguridad, lo que le causará malos estragos tanto en su vida como en los estudios.
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